
ISSN-e: 3078-6983
Período: mayo-agosto, 2026
Revista Noesis
Vol. 3, Número 7. (pp. 28-38)
I. INTRODUCCIÓN
La alfabetización en IA no puede entenderse únicamente como la capacidad técnica para utilizar una
determinada aplicación. Long y Magerko [
1] plantean que la alfabetización en inteligencia artiĄcial comprende
un conjunto amplio de competencias que permiten a las personas comprender conceptos relacionados con la
IA, interactuar con sistemas inteligentes y evaluar críticamente sus implicaciones. Desde esta perspectiva,
una persona alfabetizada en IA no necesariamente necesita dominar los procedimientos técnicos mediante los
cuales se construyen los algoritmos, pero sí requiere conocimientos suĄcientes para comprender qué pueden
hacer estos sistemas, cuáles son sus limitaciones y cómo sus resultados deben ser interpretados.
Esta concepción resulta especialmente relevante en el ámbito educativo. Ng et al. [
2], a partir de una
revisión de la literatura sobre alfabetización en IA, identiĄcaron dimensiones relacionadas con el conocimiento
y la comprensión de la inteligencia artiĄcial, su aplicación, evaluación y utilización ética. De este modo,
la alfabetización deja de concebirse como una competencia exclusivamente instrumental y pasa a involucrar
capacidades cognitivas y actitudinales necesarias para interactuar de manera responsable con tecnologías
basadas en IA. La formación universitaria, por tanto, enfre nta el desafío de preparar a los estudiantes no
solamente para utilizar estas herramientas, sino también para comprenderlas y evaluar sus resultados.
La necesidad de desarrollar estas competencias se vuelve más evidente ante la expansión de la inteligencia
artiĄcial generativa. Kasneci et al. [
3] señalan que los modelos de lenguaje de gran escala pueden ofrecer
oportunidades relevantes para la enseñanza y el aprendizaje, pero advierten simultáneamente sobre problemas
relacionados con información incorrecta, sesgos, falta de transparencia y dependencia excesiva de los sistemas.
Estas características hacen que la capacidad de evaluar críticamente los contenidos generados adquiera una
importancia particular dentro de las competencias que deberían desarrollar los estudiantes universitarios.
En esta misma línea, la UNESCO [
4] destaca que la incorporación de la inteligencia artiĄcial generativa en la
educación requiere desarrollar capacidades que permitan comprender tanto sus posibilidades como sus riesgos,
promoviendo un uso centrado en las personas y sustentado en principios de equidad, inclusión, transparencia y
responsabilidad. La alfabetización en IA adquiere así una dimensión ética que trasciende el dominio operativo
de las herramientas. Para los estudiantes universitarios, esto implica comprender aspectos relacionados con la
privacidad de los datos, la autoría, los sesgos algorítmicos y las consecuencias derivadas de delegar determinadas
tareas intelectuales en sistemas automatizados.
La dimensión crítica constituye, precisamente, uno de los componentes más relevantes de este proceso.
Bender et al. [
5] han señalado que los modelos lingüísticos de gran escala pueden producir contenidos que
presentan una apariencia coherente y convincente sin que ello implique necesariamente comprensión, veracidad
o ausencia de sesgos. En consecuencia, el desarrollo de competencias para contrastar información, identiĄcar
errores y reconocer las limitaciones de los sistemas constituye un elemento fundamental de la alfabetización en
IA. La capacidad de utilizar una herramienta generativa, por sí sola, no garantiza que el usuario pueda valorar
adecuadamente la calidad de los resultados obtenidos.
Este desafío adquiere particular importancia entre los estudiantes universitarios debido a la creciente in-
corporación de herramientas de IA en actividades académicas. Chan y Hu [
6] encontraron que los estudiantes
reconocen diversas posibilidades de la inteligencia artiĄcial generativa para apoyar sus procesos de aprendizaje,
especialmente en tareas relacionadas con la búsqueda de información, generación de ideas, explicación de
contenidos y apoyo a la escritura. No obstante, también identiĄcaron preocupaciones relacionadas con la pre-
cisión de las respuestas, la privacidad, la integridad académica y una posible dependencia de estas tecnologías.
Los resultados sugieren, por tanto, que la disposición a utilizar IA puede avanzar más rápidamente que la
consolidación de criterios para hacerlo de manera crítica y responsable.
Desde esta perspectiva, la alfab etización en inteligencia artiĄcial puede ser abordada como una competencia
multidimensional. La comprensión conceptual proporciona las bases para interpretar el funcionamiento y las
posibilidades de la IA; las habilidades prácticas permiten interactuar eĄcazmente con sus he rramientas; el
pensamiento crítico facilita la evaluación y veriĄcación de los resultados obtenidos; y la dimensión ética orienta
las decisiones relacionadas con su utilización responsable [
1], [2], [4]. La interacción entre estos componentes
resulta particularmente importante en la educación superior, donde el uso de IA no se limita al consumo de
información, sino que puede intervenir en procesos de búsqueda, análisis, escritura, resolución de problemas y
producción de conocimiento.
López J. Competencias necesarias para una alfabetización en inteligencia artificial en estudiantes universitarios
29