En América Latina, estas dinámicas operan sobre brechas estructurales de conectividad, capital humano y
capacidad institucional. CEPAL estima que la contribución económica de la IA ya es significativa y que una
proporción sustantiva de la fuerza laboral está expuesta a cambios por IA, lo que vuelve ineludible una agenda
de formación y adopción responsable [4]; el BID, por su parte, propone marcos de gobernanza e inversión en
talento y datos para acelerar la adopción con criterios de inclusión [5].
Desde la psicología organizacional y la salud pública, la transición tecnológica se asocia con estrés laboral y
ansiedad cuando las demandas percibidas superan los recursos de afrontamiento (p. ej., plazos breves para
reentrenarse, incertidumbre sobre la estabilidad del empleo, y sobrecarga cognitiva). La OMS y la OIT
recomiendan políticas organizacionales y públicas para proteger y promover la salud mental en el trabajo ante
cambios acelerados como los que introduce la IAG [6], [7].
La literatura reciente sobre tecnoestrés documenta que la intensificación del uso de tecnologías digitales se
asocia con mayores niveles de estrés, ansiedad y agotamiento, afectando bienestar y desempeño; revisiones
sistemáticas y metaanálisis confirman estos vínculos y sus mediadores (carga de trabajo, vigilancia digital,
ambigüedad de rol) [8], [9]. En específico, los estudios sobre “ansiedad ante la IA” muestran efectos negativos
sobre la satisfacción vital y resultados laborales, y señalan que el apoyo social y la formación continua
amortiguan dichos efectos [10].
A. Estrés y ansiedad en la era digital
En este contexto, el estrés y la ansiedad en la era digital han emergido como fenómenos centrales en la
investigación sobre bienestar laboral. El concepto de tecnoestrés describe la tensión psicológica derivada del
uso continuo de tecnologías digitales, y se asocia con agotamiento emocional, insatisfacción laboral y menor
rendimiento [8]. Estudios recientes indican que la hiperconectividad, la multitarea digital y la vigilancia
tecnológica, incrementan los niveles de ansiedad, especialmente cuando no existe un equilibrio entre
demandas y control sobre el trabajo [9].
Asimismo, investigaciones sobre “ansiedad ante la IA” muestran que la percepción de amenaza por
automatización puede deteriorar la satisfacción vital y la salud mental, incluso en etapas tempranas de
adopción tecnológica [10]. Estos efectos se amplifican en entornos de alta incertidumbre laboral y se moderan
mediante apoyo social, liderazgo empático y programas de formación continua [11]. Además, revisiones
recientes sobre salud mental en la era digital destacan que la falta de desconexión tecnológica y la presión
por disponibilidad constante generan una “carga mental digital” sostenida, que influye en la calidad del sueño,
la motivación y la estabilidad emocional [12].
III. METODOLOGÍA
Este estudio se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, orientado a comprender en profundidad las
experiencias, percepciones y estrategias de afrontamiento de trabajadores latinoamericanos ante la
incorporación de la inteligencia artificial generativa (IAG) en sus entornos laborales y su relación con niveles de
estrés y ansiedad. La investigación cualitativa permite explorar fenómenos sociales desde la perspectiva de los
sujetos, reconociendo la subjetividad como un componente esencial para interpretar el impacto psicológico y
social de la transformación tecnológica [1], [6].
A. Diseño de investigación
Se empleó un diseño de estudio de casos múltiples, dado que la adopción de IAG presenta particularidades
según el sector productivo y el nivel de digitalización. Este enfoque facilita la comparación entre contextos
diversos, permitiendo identificar patrones y variaciones en la forma en que los trabajadores experimentan y
gestionan los cambios introducidos por la IAG [3], [5].